Y gracias.
Ver como un fuego que ha arrasado todo acaba siendo una llamita triste y apenas con fuerza, da pena. Bastante además.
Las quemaduras me han dejado marcas. Marcas que jamás se irán, pero que a su vez me han dado una fortaleza de la que antes carecía.
Se guarda como recuerdo. Como todo.
Aunque para mi seas un recuerdo en el presente, cambiado y distinto.
Y mejor así.
Me has hecho feliz de la manera que menos pensaba que lo harías: dejándome marchar.
"Intento que tú no acabes odiándome como ellas"
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