Me acuerdo de ti todos los putos días, todos.
Dulce tristeza que acaba meciendo tus lágrimas, cuyo fin es la almohada.
Lo que pasa en la cama, se queda en las sábanas.
¿Cómo?
Lo pillo y escribo.
Nada de drogas, ¿eh?
Eso dijeron.
Mañana tendrás la misma mierda, seguirás teniendo toda tu puta vida la misma mierda, nena. Escapa de esas paredes, escapa de esas personas que viven contigo y que sólo te aportan problemas en el fondo.
Agarrada a un pasado que ya está tan lejos como tu cordura.
Echo de menos a un fantasma.
Un fantasma que ahora sólo se levanta por el simple hecho de no tener otra cosa que hacer.
¡Oh, mira!
¡Un patético sueño al que puedo agarrarme!
Uno que puede esconder mi dolor.
Es como estar dentro de tu cabeza, es tan sencillo ver todo el caos ahí dentro que hasta resulta obvio cual es la solución.
Ni siquiera es un caos decente.
Es uno que asquea.
Encuentra a la chica que eras antes, sigue ahí, escondida.
Encuentrala, o jamás serás feliz.
Ni aquí ni en ningún otro lugar.
"Quizás fuese una mierda, pero estabas.."
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario