Cosicas.

lunes, 22 de abril de 2013


Cuando me preguntan por ella mi cara se torna sombría y siempre respondo lo mismo: "no quiero hablar de ese tema".
Porque de solo pensarlo, me entran ganas de bajar cuatro escaleras, sacarla arrastras, y darla el abrazo más gigantesco que jamás la hayan dado.

"Tres, siempre fueron tres. Tres vidas, tres muertes."

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