Sin parar de correr
Sí, va siendo hora de parar este ritmo frenético.
Es inevitable mentir cuando tienes a una persona que te ha querido como nadie y lo ha dado todo por ti.
Y sin embargo, durante aquellos minutos intensos en los que mi boca soltaba:
-No, pasó nada, ¿me escuchas? No pasó nada.
Fue como trasladarme a aquel día en el que te abrazaba y, en el fondo, pensaba en él y no en ti.
"Cuando llegue ese día, desapareceré. ¿Trato hecho?"
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario