Y el puto reloj de Madrid parado, aquel hombre con el periódico sentado en el metro a las dos de la mañana, haciéndonos compañía con su presencia muda mientras esquivábamos nuestras miradas cómplices.
No quiero pensar en Madrid, ni en sus calles lluviosas, ni en aquella carrera..
Bucle, de nuevo el bucle. Y M-Clan de fondo, y el 29 escondido en nuestras pesadillas.
Y me sentía libre, el paraguas no nos resguardaba de nuestro circulo vicioso sin sentido, asique ¿para qué llevarlo siquiera? La gente nos miraba de forma extraña, los coches dejaban al descubierto la traición.
No se pueden llevar vidas paralelas, hasta ahora yo llevo tres. ¿Está mal, está bien? Todo depende del punto de vista.
Siempre hay algo que tiene preferencia, siempre hay ALGUIEN que estuvo primero, antes de los demás. Ese alguien siempre se quedará ahí, por mucho que lo intentes, por mucho que sobrescribas como en un ordenador.
Otra noche sin dormir, me gusta

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