Y yo me quejaba el año pasado, ¡ojalá volviera!
La semana pasa demasiado rápido, las horas se esfuman entre hojas, libros, blackboard, miradas de gente desconocida qué debido a la timidez se mantienen a cierta distancia, preguntas sobre cosas que ni siquiera sé describir..
Deseo volver a mi bucle, deseo volver a aquellas calles de Madrid y perderme en un Retiro oscuro y extraño dónde lo único real es el caer de las hojas.
Ah, y a aquellas horas de biblioteca en las que tu simple presencia conseguía calmar mis nervios.
La gracia es que no se puede tener todo en esta vida.
Acabaré perdiendo a los dos.
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